La Puerta del Príncipe. La guitarra flamenca de Manolo Sanlúcar se enciende con estas bulerías. ¡Pensar que la primera vez que la escuché no podía distinguir un palo de otro! Pero el flamenco primero se siente, bien adentro, como si una memoria milenaria se desgarrara en el interior del cuerpo. A veces pienso que conozco su magia desde antes de haber nacido. Flamenco es igual a fuego y pasión y por eso tal vez, está también tan cercano al dolor.
1 comment:
Anonymous
said...
guauuuuuu para de robarme fotos!!!jaja que lindas epocan amiga el otro dia hablabamos con flori... y deciamos.. que manera de no importarnos nada! jajja un baccio grando te quiero mucho
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guauuuuuu para de robarme fotos!!!jaja
que lindas epocan amiga el otro dia hablabamos con flori... y deciamos.. que manera de no importarnos nada! jajja
un baccio grando te quiero mucho
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